Reputation Lab ha presentado los resultados del análisis RepCore® Nations 2025 Latinoamérica durante un webinar organizado por Empresability, junto a sus fundadores Juan Felipe Cajiga y Jaime Santibáñez.

La sesión ha contado con la participación de Fernando Prado y Natalia Arenzana, socios fundadores de Reputation Lab. El encuentro ha abordado cómo la sostenibilidad, la ética y la calidad institucional influyen directamente en la reputación y la competitividad de los países latinoamericanos, así como su impacto en variables económicas como la inversión extranjera directa y el turismo.
RepCore® Nations 2025 analiza la reputación de los 60 países con mayor PIB del mundo y de los 20 principales países latinoamericanos, tanto en el entorno del G7 como entre las seis mayores economías de la región, a partir de los datos obtenidos por una consulta directa entre la opinión pública entre marzo y abril 2025. Los resultados muestran una diferencia notable en la percepción de América Latina según el contexto: mientras en las economías del G7 la reputación promedio de los países latinoamericanos se considera moderada, dentro del propio entorno latinoamericano el nivel desciende a débil. En el ranking, Costa Rica, Perú y Puerto Rico ocupan las primeras posiciones según la opinión pública del G7, mientras que Uruguay, Brasil y Costa Rica lideran la clasificación en el entorno latinoamericano. Estas variaciones reflejan las diferentes perspectivas y expectativas que existen sobre la región tanto desde fuera como desde dentro.
El análisis confirma que los factores ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) son determinantes en la construcción de la reputación nacional. No obstante, las prioridades varían según el contexto: la opinión pública del G7 otorga mayor peso a los factores éticos y medioambientales, mientras que en América Latina destacan los aspectos vinculados a la gobernanza y a los temas sociales.
Estas conclusiones subrayan la importancia de comprender las dinámicas locales e internacionales de la reputación país y de integrar la sostenibilidad como un eje estratégico en su gestión.

