30 de abril de 2025

LA BANCA COSTARRICENSE OBTIENE MEJOR REPUTACIÓN QUE LA MEDIA IBEROAMERICANA, SEGÚN REPCORE® BANCA 2025

  • Según el estudio elaborado por Reputation Lab, el indicador de reputación del sector bancario costarricense es moderado situándose en 46,9 puntos, 2,1 puntos por encima de la media.
  • La reputación del sector bancario es mejor en los países con niveles de bancarización más bajos. República Dominicana, Nicaragua y Honduras son los países donde los bancos tienen mejor reputación, mientras que donde son peor percibidos es en Colombia, Bolivia y Chile. Costa Rica ocupa la sexta posición de 18.
  • La subida de los precios, la inseguridad, el desempleo y la corrupción política y empresarial se sitúan como los principales problemas a ojos de los costarricenses.
  • Según los resultados del estudio, las variables relacionadas con los criterios ESG explican casi la mitad de la reputación del sector bancario, lo que demuestra que el impacto social positivo y el comportamiento ético son exigencias de la sociedad especialmente relevantes para el sector

Según el estudio RepCore® Banca 2025, el indicador de reputación medio del sector bancario costarricense es moderado situándose en 46,9 puntos, 2,1 puntos por encima de la media iberoamericana, que este año amplía su estudio a 18 países tras incluir a EE.UU., Brasil y Ecuador.

En concreto, los resultados desprenden que es en los países con niveles más bajos de bancarización donde el sector consigue su índice de reputación medio más elevado. Por el contrario, es en los mercados más maduros, con consumidores más exigentes, donde su reputación es más débil al no ser capaces de cumplir con las expectativas de sus clientes. Así, República Dominicana, Nicaragua y Honduras son los países donde los bancos tienen mejor reputación, mientras que donde son peor percibidos es en Colombia, Bolivia y Chile. Costa Rica, donde se analiza sus diez principales entidades, ocupa la sexta posición de los 18 países analizados.

Al preguntar a los consumidores de los distintos países del estudio por el rol de los bancos en la sociedad, se identifica su importancia a la hora de financiar a las personas y las empresas con menciones específicas al acceso a la vivienda o el apoyo al emprendimiento, servir de engranaje para la economía conectando el ahorro y la inversión, apoyar el desarrollo del país, contribuir a la educación financiera y apoyar mediante su obra social a los más desfavorecidos. Sin embargo, la valoración de los consumidores sobre el grado de cumplimiento de este rol es, en términos generales, baja, aunque con importantes diferencias entre países. En aquellos países donde la percepción de este cumplimiento es mayor, el sector goza de una reputación más fuerte.

En el caso concreto de Costa Rica, la subida de los precios, la inseguridad, el desempleo y la corrupción política y empresarial se sitúan como los principales problemas a ojos de los sus ciudadanos.

Con relación a los bancos, los consumidores costarricenses consideran especialmente relevante que brinden un asesoramiento responsable, que tengan líderes respetados, que ofrezcan un servicio ágil, que den más apoyo a los emprendedores, que se comprometan con el desarrollo del país y que garanticen la seguridad en las operaciones.

Para Fernando Prado, socio de Reputation Lab: “Si bien la reputación del sector bancario es débil, lastrada por un halo emocional negativo, en el caso de Costa Rica vemos un mayor apoyo social, aupándola, aunque ligeramente, por encima de la media regional. Esto nos da muestra de buena salud del sector financiero, aunque con espacio de mejora, sobre todo en la necesidad de reforzar el trato con el ciudadano y el acceso al crédito”. 

Las áreas de sostenibilidad, clave para la construcción de la reputación

Según los resultados del estudio, las variables relacionadas con los criterios ESG explican casi la mitad de la reputación del sector bancario. En concreto, las dimensiones “compromiso social” e “integridad” explican el 46,1% de la reputación de las entidades, lo que demuestra que el impacto social positivo y el comportamiento ético son exigencias de la sociedad especialmente relevantes para el sector.

Los consumidores esperan de los bancos una mayor involucración con los más desfavorecidos y una apuesta decidida por el apoyo al emprendimiento, la educación financiera y el apoyo a causas sociales. Sin embargo, no parecen tener muy claro cómo los bancos contribuyen a la protección del medioambiente y la lucha contra el cambio climático, centrándose únicamente en cuestiones anecdóticas como el ahorro de papel o el fomento del reciclaje. Prácticamente ningún entrevistado hace referencia a la aplicación de filtros medioambientales en la toma de decisiones de concesión de créditos, lo que sugiere una oportunidad para el sector de divulgar su rol instrumental como agentes positivos de cambio en la sociedad.

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